Entradas

LA CASA DE "LA VICARIO" CAPÍTULO 8

    Solo quiero irme a casa.... siempre lo decía cuando estuve en guerra, y ahora estaba en lo que alguna vez había sido mi hogar pero era aún peor que la zona de guerra, tenía tantas interrogantes en la mente: ¿acaso aquella casa era la antesala del infierno? ¿que era, con exactitud lo que habíamos vivido en ese lugar?      Volví con el coronel a mi casa, durante el trayecto no dijo una sola palabra, como si de pronto aquel hombre de guerra se hubiese desmoronado, se veía hundido en profundas meditaciones, y no era normal, pues hast en los moments más cruentos de la guerra, siempre había sabido inspirarnos, nunca por ningun motivo dejó decaer el ánmo en sus hombres. -Coronel ¿se siente bien?....- -Necesito descansar muchacho....- -eso haremos, en casa podrá dormir, asearse, mañana desayunaremos temprano- -Suena bien soldado....-       Finalmente llegamos, y nos acomodamos para dormir, el coronel me pidió de manera encarecida que le permitiese dor...

La casa de "La Vicario" Capítulo 7

    El sentido común le habría dicho a cualquier persona que debíamos escapar de ahí tan rápido como nos fuera posible, pero eso, a lo que una persona le llama precisamente sentido común, era algo de lo que carecíamos por completo, nos habíamos vuelto adictos a exponer la vida y la integridad física hacía ya mucho tiempo. Ahora, en la mirada del coronel Davon Marshal estaba plasmado ese sentimiento de querer ir tras lo que sea que hubiera encendido la luz dentro de la casa. -¡¿viste eso Martín?!.....- -Si, creo que no fue nada, mejor vámonos a casa.- -No me digas que con los meses te volviste marica....- -No... no es eso.... podría ser un vago que entró a la casa... incluso una parejita....- -¿y no te importa averiguar lo que está sucediendo?... es tu barrio... ¿Qué tal si es un tipo destilando drogas o violando niñas.... siempre serás un soldado, siempre tendrás que velar por la seguridad de los demás...- -Está bien, entremos....-     Ahora ya era la seguridad nacio...

LA CASA DE "LA VICARIO" CAPÍTULO 6

     El coronel y yo estuvimos bebiendo por espacio de dos horas, platicábamos de los horrores sufridos en la guerra, de muchas maneras haber estado ahí nos había marcado, al punto que no nos atrevíamos a pensar en hacer planes de u futuro, nos habíamos acostumbrado a vivir el día a día, como si alguna fuerza extraña y oculta nos hubiera arrebatado el mañana. Así que por el momento ni siquiera nos atrevíamos a hacer un plan para los días siguientes. De pronto la conversación comenzó a ponerse un poco incómoda.  -Así que el lunes Martín... será tu gran día ¿no?....- -Usted sabe coronel... que yo no... no merezco eso....- -Olvida la modestia... todo... el sueño de todo militar que se respete es... es ganar el Corazón Púrpura....- -Usted y yo sabemos que esa es una gran mentira.... todo se basa en una gran mentira....-      Y eso era lo único cierto, cuando eres militar desde temprana edad, cuando tu padre y tu abuelo lo fueron, la guerra se convierte en ...

LA CASA DE "LA VICARIO" CAPÍTULO 5

Imagen
    Sobra decir que cuando volvimos a casa me encerré en mi habitación junto con todos mis fantasmas, y también es más que evidente que una vez más pasé una terrible noche en cuanto a dormir se refiere, en el único momento en el que pude conciliar un poco el sueño, comencé a soñar con aquellas terribles imágenes de la guerra, sobre todo vino a mi una etapa en la que a lo lejos vimos como los compañeros de la unidad 57 fueron decapitados por una tropa rebelde. Ese momento en el que la cabeza de uno de mis compañeros fue desprendida del resto de su cuerpo y sus ojos se quedaron enfocando en parte hacia el infinito y en parte a dónde estábamos nosotros nunca se me olvidará. Habíamos hecho una expedición con el único fin de rescatarlos, pero llegamos tremendamente tarde, justo en el momento en el que la muerte ya se encontraba degustando el postre en aquel macabro festín. Y es que en algún momento supimos ganar la guerra, pero no logramos ganar la paz.     Desperté nuev...

LA CASA DE "LA VICARIO" CAPÍTULO 4

Imagen
    Era más que obvio que no podía decirle a mi mamá lo que había sucedido en la iglesia, tenía que callar, pues existía una gran posibilidad de qu alguien pensara que estaba padeciendo los terribles efectos del "Síndrome del Golfo Pérsico" que consiste básicamente en una locura desatada por haber participado en combate en aquella región. Para fortuna mía en ese instante, cuando mi madre estaba a punto de pedirme una explicación, nos interrumpió un grupo de vecinos, algunos me abrazaron, y definitivaente todos me felicitaron a mi por haber vuelto de aquella guerra, por lo que al menos a mi, se me ovidó lo vivido minutos antes en el interior de la iglesia.  -Oye que bien que no te pasó nada, ya ves lo que le pasó a los hijos de doña Bertha... ellos ya no regresaron....- Decían algunos de mis vecinos, haciéndome recordar que tarde o temprano tendría que rendir cuentas ante doña Bertha, pues sus hijos y yo habíamos entrado casi al mismo tiempo al servicio armado y por azares...

LA CASA DE "LA VICARIO" CAPÍTULO 3

Imagen
    -¡Pues no te tengo miedo escuincla!-    Esa fue mi primera reacción simplemente fue ese grito todo lo que pude decirle, aunque no había duda de que sí albergaba algún miedo dentro de mi. Ya no me quedé otro instante en la casa, tomé mi chamarra y salí con rumbo a la iglesia de la colonia, como era una costumbre desde mi aolescencia llegué tarde a la misa y esta ya había comenzado, y debo decir que los oficios religiosos del padre Mateo -clérigo de nuestra parroquia- eran muy solemnes y apegados al pie de la letra, de tal forma que era muy mal visto que alguien llegara tarde a estos, o que alguien tuviera el atrevimiento de hacer ruido al caminar dentro de la iglesia mientras se oficiaba la misa. Yo no quería ser el centro de atención, así que entré despacio, en silencio y tratando de no interrumpir en lo absoluto, por lo que me senté en la banca de hasta atrás.      El sermón del padre hablaba del perdón, de la paz y de la unión entre hermanos, mie...
2. LA CASA DE "LA VICARIO"     CAPÍTULO 2.      Era una emoción muy extraña haber vuelto a casa después de haber conocido en carne propia el infierno de una guerra, con tantas ideas revoloteándome en la mente, pero el llanto se hizo presente cuando por fin pude abrazar de nuevo a mi mamá; no quería soltarla, no quería apartarme de su lado. Después de ese emotivo reencuentro fuimos a casa y por fin pude volver a cenar en el seno de mi hogar.     La plática con mi madre se prolongó hasta casi las tres de la madrugada, y hubiera durado más de no ser por que el sueño la estaba minando ya, después de un último abrazo, me condujo a mi cuarto.... -Sabía que un día ibas a volver... dejé todo como estaba.... espero que puedas dormir....-     Dormir era un término muy relativo, en los catorce meses que duró mi incursión en el ejército, era lo que menos había podido hacer, y es que siempre me estaba cuidando de algo, o de alguien, ya fuera una expl...